Uno de los discos fundamentales de la historia del rock, en versión remasterizada y con bonus tracks

Presentamos una de las grandes re-ediciones discográficas del año: un clásico de la historia del rock y el pop llega, a cuatro décadas de su lanzamiento original, en una versión remasterizada y con bonus tracks; nada menos que “Electric Warrior” de T.Rex.

La importancia de este álbum es tal que se lo considera el punto de partida para todo un movimiento, el Glam (o Glitter) Rock. Se trata de la obra maestra del guitarrista, cantante y compositor Marc Bolan, una de las últimas mega-estrellas del género en el siglo XX.

En marzo de 1971 Bolan saltó a la fama: gracias a la estrella de purpurina pintada bajo su ojo en la mítica perfomance del tema “Hot Love” en el famoso programa televisivo Top Of The Pops, T.Rex dio inicio a una nueva era dentro del pop. Para el fin de ese año, de la mano de ese single que fue #1, Bolan y la Rexmania eran lo más cercano que alguien había estado del furor generado por los Beatles desde 1963.

Editado originalmente en septiembre de 1971 como segundo disco del proyecto de Bolan junto al percusionista Micky Finn, “Electric Warrior” estuvo al tope de los rankings británicos casi tres meses consecutivos, entre diciembre de 1971 y febrero de 1972.

Siendo además la primera edición de este disco monumental que se publica localmente, esta “40th Anniversary Edition” incluye, además de los once tracks originales re-masterizados por el famoso productor del álbum Tony Visconti, cuatro temas más: el single “Hot Love” (no incluido en ningún disco, que en febrero de 1971 llegó al número uno del chart inglés) y tres lados B de simples, “There Was A Time/Raw Ramp”, “King Of The Mountain Cometh” y “Woodland Rock”. Las completas notas del escritor Mark Paytress, más las fotos y tapas de revistas de la época incluidas en el booklet hacen que esta edición sea indispensable.

El álbum con el que Marc Bolan se convirtió en icono contaba con la irresistible “Get It On”, que luego se convirtió en el single más vendido del grupo en su país de origen y el único con el que Bolan logró entrar en el Top 10 de Estados Unidos. El álbum contenía además otro de los temas más célebres del grupo, “Jeepster”, y entre su sonido eléctrico había baladas acústicas como “Girl”, que remitían a los orígenes hippies del músico de larga melena enrulada.

Bolán llegó a la cima con solo 24 años, pero no podía decirse que fuera un recién llegado en el negocio musical: nacido como Mark Feld, años antes había retocado la última letra de su nombre de pila y cambiado su apellido por una contracción de Bob Dylan (Bo-lan), del que había interpretado “Blowin In The Wind” en uno de sus primeros intentos profesionales. Como el propio Dylan, Bolan terminó cambiando el folk acústico por el rock eléctrico. Se compró una Gibson Les Paul y formó una banda a la que llamó Tyrannosaurus Rex, con la que comenzó a publicar discos en 1968. Virtualmente un dúo con Finn, el combo acortó luego su nombre a T.Rex y así logró su primer éxito, “Ride a White Swan”, en 1970.

Como buen mito del rock, Bolan murió trágicamente joven en un accidente automovilístico en el sur de Londres en 1977, sin haber cumplido los treinta años: pero su leyenda ya estaba escrita en este disco. Porque ya desde su reconocible tapa -que lo muestra rockeando su Les Paul delante de un amplificador, con campera de cuero y en botas- “Electric Warrior” es un disco mítico cuya edición remasterizada está siendo festejada por igual por crítica y fans del mundo.

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