Monáe: La reina heredera de Prince y Stevie Wonder

Esta semana sale a la venta en el País

Hace tres años el lanzamiento de ‘The ArchAndroid’ supuso la mejor noticia posible para la música negra del siglo XXI. Era una demostración de que había vida más allá del hip-hop y de que alguien cogía la antorcha de los clásicos como Stevie Wonder, Michael Jackson o, por encima de todos, Prince, pero a la vez lo hacía desde una perspectiva abosolutamente personal. En la batidora sonora de Monáe también había sitio para guiños estilísticos y líricos al Bowie más glam o incluso al folk, en un disco que enloqueció a los críticos.

Tres años después de aquel excelente debut, Monae vuelve con ‘The Electric Lady’ para confirmar que estamos ante la primera heredera de Prince, digna de ese nombre. Comparte con el genio de Minneapolis unas influencias de lo más variadas, que ella consigue hacer propiamente suyas.

El disco vuelve a servir como escaparate para la historia de Cindi Mayweather, el androide que sirve de álter ego de Monáe, pero esta vez la artista parece haber puesto más de ella en el disco. Tras convertirse en icono gay, algunas letras juegan con su supuesto lesbianismo, e incluso se puede escuchar, en uno de los cortes radiofónicos que dan continuidad al disco, a un homófobo gritar: “Robot love is queer” (“El amor robótico es marica”).

En definitiva, un disco perfecto para los que nos sentimos huérfanos de Lauryn Hill, para los que añoramos los años en los que Prince era incapaz de sacar un mal disco, para los que echamos de menos a OutKast 

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=eaMBagakSdM[/youtube]

Puedes seguir cualquier respuesta a este artículo a través de los RSS 2.0 .